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¿Qué son los microplásticos y por qué hay que evitarlos a toda costa?

¿Sabías que cerca de 14 millones de toneladas de microplásticos están sumergidos en el mar contaminando los océanos? En este artículo vamos a tratar de explicar qué son los microplásticos y por qué son el verdadero peligro ambiental principal derivado del material del plástico.

La contaminación de los plásticos en el mar es una preocupación actual ya que nos afecta más de lo que pensamos tal y como te vamos a explicar a continuación.

¿Qué son los microplásticos?

Tal y como indican su propio nombre los microplásticos son diminutos, muy pequeños. Pero, ¿cuánto de pequeños? Pues son piezas de plástico que tienen un tamaño menor a los 5 milímetros, para que te hagas una idea de su tamaño miden al equivalente de la goma trasera de un lápiz. 

Si la punta de un lápiz puede medir 1 milímetro, la goma o parte trasera mide unas 5 veces más.

Este tamaño tan pequeño es un verdadero problema ya que se transportan por todas partes. Imagínate el plástico de una bolsa en el océano, la acción del sol, el impacto del agua acaba erosionando y destrozando la bolsa hasta que esta se convierte en estas pequeñas partículas.

Algunos microplásticos se originan de plásticos más grandes como bolsas, botellas o ruedas. En cambio, otros microplásticos son así, por ejemplo, las micro-perlas del maquillaje, un material que se usa en los exfoliantes.

¿Por qué son peligrosos los microplásticos?

Una vez sabemos su origen os vamos a explicar por qué se deben evitar estas partículas. Al medir tan poco se transportan fácilmente de un lugar a otro, especialmente, gracias al agua ya que acaban en el fondo del mar.

Pero este no es el verdadero problema de estas partículas, existen estudios que afirman que estas sustancias pueden transportar contaminantes como metales pesados lo que puede provocar daños en nuestro organismo.

Estas sustancias químicas pueden pasar al cuerpo humano una vez se desprenden del plástico lo que provoca un mayor riesgo de exposición a los efectos tóxicos. De hecho, muchos microplásticos pueden provocar cáncer ya que tienen propiedades cancerígenas.

Y eso no es todo, los micro-plásticos son unas partículas difíciles de eliminar debido a su persistencia y presencia. Hay tantos y son tan pequeños que resulta muy difícil erradicarlos por completo del lugar donde se encuentran.

Debido a su presencia y las sustancias químicas que acompañan a estas partículas, diversos estudios sugieran la teoría de que afectan gravemente a los organismos con los que entran en contacto.

Algunos de los efectos que puede tener en nuestros cuerpos y en el de los animales son los siguientes:

  • Comer menos.
  • Un mayor riesgo de mortalidad.
  • Un aumento de la posibilidad de envenenamiento.

Por si eso fuera poco, al tener una facilidad tan grande de transporte y de liberación de partículas contaminantes pueden acabar repartidos por toda la cadena alimentaria desde las algas y peces hasta en nuestros platos. 

¿Cuánto plástico hay en los océanos y en la naturaleza?

Es difícil calcular una cantidad exacta de plástico en los mares. Lo cierto es que hay mucho plástico, tanto que es mayor de lo que se pensaba. Algunos cientítificos afirman que la cantidad actual de microplásticos que hay en el fondo del mar es hasta 25 veces más de lo que se imaginaba.

Por poner un número, una investigación de 2017 calcula que de los 8.300 millones de toneladas de plástico que se han producido desde el siglo pasado, casi un 80 por ciento ha acabado en la naturaleza.

De este 80 por ciento un porcentaje elevado es el mar. Tanto es así que de no poner remedio a esta situación en 2050 podemos acabar con 12.000 millones de toneladas de este material. 

Pero, ojo, es que no solo están en el mar, un estudio de la revista Science o Ciencia confirmaba que en los parques de EE.UU. reciben una lluvia de hasta 132 partículas de estos materiales por metro cuadrado al día. 

En otras palabras, los microplásticos están presentes en todas las partes de la naturaleza: en todos los océanos y mares, en las montañas y valles, en el hielo del Ártico y en nuestro aire, así como en el agua que bebemos y, por lo tanto, en nuestros organismos y cuerpos.

El problema es que la mayoría de los plásticos no son biodegradables, es decir, no se acaban degradando de forma orgánica.

Y es que una vez liberadas estas partículas pueden viajar libremente desde nuestros grifos y conductos de casa y acabar en los mares y en los ecosistemas marítimos o terrestres. Al estar en el mar es fácil que estas partículas se adhieran a las algas, al zooplancton y de ahí al resto de animales que se alimentan de las algas.

Es decir, peces, tortugas y cangrejos. Y de esos animales a otros que comemos nosotros. La situación de los microplásticos es tan grave que los científicos instan a los Gobiernos y diferentes países a toma medidas de inmediato si no queremos unos océanos contaminados y llenos de plástico.

¿Qué plásticos son los más comunes de los microplásticos?

Los compuestos más presentes en los microplásticos provienen de los siguientes plásticos:

  • Polietileno de alta y baja densidad: presente en todo tipo de productos, el de baja densidad en bolsas y el de alta densidad en botellas y detergentes.
  • Tereftalato de polietileno: este material se suele usar para hacer botellas de bebidas y es el plástico más frecuente en los supermercados y grandes superficies.
  • Polipropileno: esta fibra sintética se consigue del propileno.

¿Qué medidas podemos tomar como consumidores para evitar los microplásticos?

Ten en cuenta que podemos comer fácilmente hasta 5 gramos de este material cada semana sin que nos demos cuenta. Y es que el impacto negativo que tienen los microplásticos en el medio ambiente y en nuestra salud es algo que se debe solucionar de inmediato.

Los responsables políticos han empezado a tomar medidas para detener la contaminación por microplásticos.

La Unión Europea se lo ha tomado en serio, tanto que en 2019 la ECHA o Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos hizo una propuesta para evitar una lista de diversos microplásticos.

Además, se han tomado medidas como la prohibición de los supermercados de dar bolsas de plástico gratis y otras restricciones como la de los artículos de un solo uso. A partir de 2021 entró en vigor una directiva que prohíbe el menaje y artículos de plástico de un solo uso tales como palillos, pajitas y cubiertos de plástico. 

Hay más medidas como que todos los países de la Unión Europea deben reciclar hasta el 90 por ciento de las botellas de plástico para 2029. Y no solo eso, en 2025 debemos conseguir que el reciclaje de este material alcance el 25 por ciento y el 30 en 2030.

La intención de los Gobiernos es reducir la contaminación por microplásticos. Pero al margen de los Gobiernos los consumidores también podemos hacer muchas cosas, entre ellas están las siguientes: 

  1. Lleva tus propias bolsas y envases de cristal cuando vayas a comprar.
  2. Di «no» a las pajitas y tapas de plástico de los cafés para llevar. O que te lo echen en tu propio vaso. 
  3. Compra ropa hecha con materiales naturales.
  4. Utiliza productos biodegradables.
  5. Compra en empresas que protegen y cuidan el medio ambiente como nosotros. Pero, ojo, que realmente lo digan y lo hagan, y es que muchas compañías dicen cuidar el medio ambiente y no hacen nada de nada.
  6. Invierte en un filtro de agua.
  7. Compra botellas que sean de acero o plástico sin BPA o bisfenol. 
  8. Apuesta por lo sostenible.
  9. Compra cosméticos sin plástico ni envases que contaminen. 

Como ves son muchas más cosas de las que puedes hacer para evitar que los microplásticos se expandan y lleguen al mar. ¡De ti depende más de lo que piensas! Esperamos que con este artículo de qué son los microplásticos entendáis los riesgos que conllevan y que debéis evitarlos a toda costa.

Finalmente, os recordamos que en nuestro blog actualizamos el contenido cada semana con noticias relacionadas con el medio ambiente y la sostenibilidad. 

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